¿Cuánto y Cómo? … el reto para tu pensión

En un artículo anterior se mencionó que estas son preguntas difíciles, y ciertamente lo son, pero con datos y teorías correctas, se realizó un estudio de Nathal Actuarios y Consultores y los convirtió en información útil para la toma de decisiones valiosas. El estudio determinó que el monto de los ingresos que se deben procurar al retiro se encuentran en un rango del 19% del último salario (Dif. Con L73) al 39% (Dif. Con L97); esto ocurre claramente porque la nueva ley otorgará pensiones menores. Recuperando el cuadro de Nathal Actuarios tendríamos: Resuelta la primera pregunta, la segunda corresponde al cómo. Probablemente esta pregunta sea más fácil de responder, pero sin duda más difícil de ejecutar porque se necesita perseverancia. Parte del cómo se responde al considerar los ingresos provenientes de la pensión del Seguro Social, que normalmente son insuficientes para mantener el nivel de vida. En otras palabras, al reemplazo sugerido se le deberá restar la pensión del Seguro Social. Si además, la empresa para la que se trabaja cuenta con un plan privado de pensiones, también se le deberá restar el ingreso que proporcione ese plan privado al trabajador al momento de su retiro. El resultado deberá cubrirlo la persona en cuestión, si desea mantener el mismo nivel de vida.

De acuerdo con el estudio de Nathal Actuarios, muchos de los planes privados de pensiones otorgan entre un 20% y un 25% del salario final como pensión (la pensión entre el salario se denomina “tasa de reemplazo”). Si tomamos nuevamente el Decil VI, la respuesta es más clara si realizamos la resta de la siguiente forma:

Deberá notarse que bajo la Ley 73, la resta del remplazo sugerido deseado (58%) menos la pensión del Seguro Social (39%) menos el plan privado (23%) produce un excedente (-4%) es decir que ese sistema combinado es suficiente para mantener el nivel de vida. En contraste, la misma operación, bajo la Ley 97, produce un faltante del 16%. Este es el problema, porque la persona tendría que ahorrar un capital suficiente para que, al traducirlo a pensión, produzca exactamente el 16% estimado para el ejemplo que estamos tratando.

La traducción de un saldo en una cuenta individual a pensión requiere un factor actuarial que puede asociarse al precio de la pensión al retiro. En forma muy simplificada, si nuestro faltante es el 16 % del salario ($10,000, por dar un ejemplo), deberíamos buscar una pensión de $1,600 mensuales. Si el factor actuarial fuera de 170, se desprende que para poder pagar la pensión vitalicia se debería tener al retiro $1,600 por 170, es decir, se requeriría en ese momento haber acumulado $272,000.00 pesos. Así, la suma de la pensión del Seguro Social más la que otorgue el plan privado más el capital que acumulé, me permitirá gozar de una pensión como la sugerida para mantener el nivel de vida.

Existen variantes, ¿Qué pasaría si en la empresa en que trabajo no hay un plan privado de pensiones? Pues simplemente me faltaría 16% de mi ahorro más el 23% del plan de la empresa, esto es, me faltaría 39% de mi salario o en pesos $3,900. Repitiendo la lógica, $3,900.00 por 170 debería ahorrar $663,000 pesos, es decir 244%.

La pregunta es ahora ¿Cómo le voy a hacer para ahorrar esas cantidades? La disciplina es clave, pero también hay otras variables. Por ejemplo, si estoy por retirarme y hasta ese momento me doy cuenta que necesitaba ahorrar más, sería prácticamente como un pago de contado, pero si en ese momento no tengo el dinero, estaré condenado a vivir sólo con la pensión del Seguro Social y deberé reducir mi nivel de vida ¿Qué rudo, no?

Por el contrario, si hoy me doy cuenta de esos faltantes, digamos a los 30 años, en forma simplista debería ahorrar $663,000 entre 35 años (para retirarme a los 65) con lo cual el ahorro anual debería ser $8,942.86 pesos anuales o $1,578.57 mensuales que es mucho más manejable ¿No crees? Pero si tu empresa tuviera un plan privado de pensiones (23% por 10,000) es decir, si te diera $2,300, tu ahorro necesario sería de $7,771.43 anuales o $647.62 mensuales ¡Mucho mejor! Este es un ejemplo burdo, pero deseamos ilustrar las ventajas de iniciar un ahorro temprano (aunque a los 30 de este ejemplo no sea tan temprano). Al agregar una tasa de interés o de inversión, como los intereses nos ayudarán a engrosar el saldo al retiro, mi necesidad de ahorro disminuiría.

¿Quisieras analizar tu caso? Te sugiero que llames a Nathal Actuarios y Consultores y, en cosa de minutos obtendrás tus respuestas, pero sobre todo, estarás construyendo una pensión suficiente para que tu vejez no sea angustiante.